Hidrolimpiadoras

Las hidrolimpiadoras, también conocidas como hidrolavadoras o máquinas de limpieza con agua a alta presión, son quizás las máquinas que más rápidamente se ha adaptado su uso en los más diversos sectores. Gracias a la versatilidad de aplicaciones que son capaces de conseguir, y a su ajustado precio, las han hecho un producto muy utilizado tanto en el campo industrial, como en el doméstico.

Hidrolimpiadora agua fria

Estas máquinas, son en esencia equipos que mediante bombas de alta presión, generalmente de pistones, accionadas por motores eléctricos, de combustión interna o hidráulicos, aspiran agua a presión atmosférica o de red y la impulsan a través de una manguera especial y una pistola con lanza, consiguiendo así  entre los 40 y los 4.500 bares de presión.

El impacto del agua a esta velocidad, sumado al carácter disolvente de la misma, hace de estas máquinas una herramienta imprescindible en multitud de tareas, siendo la más habitual el lavado. No obstante y con la participación de distintos accesorios, están presentes en multitud de aplicaciones como limpieza de fachadas, cascos de buques, decapado, desatascos, corte de piezas y un largo etc.

El agua presurizada, es llevada hasta el lugar de trabajo mediante mangueras de alta resistencia, para poder soportar tanto la presión como  la temperatura. Mediante una pistola de corte y una lanza, con su correspondiente boquilla, proporcionan toda la capacidad hidráulica en el punto de aplicación.

El uso semiprofesional se centra generalmente en la limpieza de vehículos, piscinas, alfombras, equipos de jardinería y en general en necesidades diversas de las casas unifamiliares o de campo.

El desarrollo de multitud de accesorios como la boquilla rotativa, con la combinación de agua caliente, las hace comunes en la limpieza de monumentos y fachadas de piedra o ladrillo, incrustados con el hollín del gasoil, graffitis y otros tipos de agresiones difíciles de eliminar por otros medios, eliminando el uso de productos químicos generalmente agresivos con el medio ambiente y con el elemento a limpiar.

Factores para su elección.

Existen dos factores fundamentales para la correcta elección, aparte del tipo de accionamiento (eléctrico, combustión interna, hidráulico, toma de fuerza de tractor), que a continuación se detallan:

  • Temperatura del agua.

    La temperatura del agua es un factor determinante en la capacidad de limpieza de las hidrolimpiadoras, ya que el aumento de la misma, multiplica los efectos disolventes y de limpieza del agua. Es por ello que existe en el mercado una amplia gama de máquinas que combinan el uso de agua fría y de agua caliente de manera opcional.Hidrolimpiadora de agua caliente

    El aumento de la temperatura, se suele conseguir mediante calderas situadas en la impulsión de la bomba, que consisten en un serpentín de acero (opcionalmente de acero inoxidable) de gran grosor para soportar las altas temperaturas y presiones, y un quemador de alto rendimiento generalmente de gasoil, si bien también se puede optar por el propano o butano como combustible.

    Otra opción recientemente incorporada a estos equipos es el calentamiento eléctrico, evitando la expulsión de humos y gases, lo que las hace ideales para el uso en salas alimentarias en las que está expresamente prohibido cualquier tipo de contaminación por gases.Calentamiento electrico

    Hay equipos de agua fría que soportan la entrada de agua precalentada, pero la temperatura de la misma es bastante menor (unos 70º), que la conseguida con calderas, y por tanto también disminuye su capacidad de limpieza. No obstante, son una solución muy válida en multitud de las aplicaciones en las que se requiere agua caliente a no demasiada temperatura, y cuando se dispone de una toma de agua caliente de red (calderas centralizadas, termos a butano, etc.).

  • Caudal y Presión.

    La combinación de las variables caudal, presión y temperatura, es fundamental a la hora de elegir el equipo adecuado para el trabajo a realizar. La presión proporciona rotura, el caudal arrastre y la temperatura capacidad de disolución. Es por este motivo que existan tal cantidad de modelos de hidrolimpiadoras industriales, tanto en agua fría como en agua caliente.

    Por ejemplo, gran caudal y presión media (40-50 bar), son ideales para las limpiezas de fangos en maquinaria agrícola, donde se requiere una gran capacidad de arrastre. Temperatura alta y presiones altas son imprescindibles para la eliminación de grasas, no siendo necesario un gran caudal.

    Altísima temperatura (100-200º), nos llevan a las vaporizadoras, que con un mínimo consumo de agua, dado el alto poder de limpieza que les otorga estas temperaturas, son ideales para la limpieza de hollín, tapicerías y desinfección de amplias zonas en muy poco tiempo sin  el uso de aditivos químicos.

Sectores de aplicación.

El resultado de todo lo anteriormente expuesto hace que la capacidad de limpieza, rotura de materiales, desinfección  y la amplitud de accesorios existentes, hacen de las hidrolimpiadoras unos equipos presentes en muchos sectores, como los que a continuación se detallan:

  • Sector del automóvil.

    Limpieza a fondo de motores y desengrasado de los mismos. Desparafinado de los coches nuevos con agua caliente. Eliminación de fangos en todoterrenos con agua fría, vaporizado de cisternas con las de alta temperatura, limpieza de camiones combinando presión, caudal y temperatura. Decapado de pinturas con los arenadores  y un largo etc..

    Sector-automovil

  • Sector náutico.

    Limpieza de buques, desde los bajos hasta la cubierta, y combinado con arena el decapado de pinturas viejas, las hace presentes en cualquier astillero, tanto deportivo como profesional. El uso de máquinas de agua caliente, se va extendiendo, ya que elimina con gran facilidad las algas adheridas al casco, así como otros parásitos que se pegan al casco del buque y que son de muy difícil eliminación; el agua a 100 ºC los hace desprenderse rápidamente y sin esfuerzo.

Sector-nautico

  • Sector alimentario.

    En el sector alimentario, la limpieza de granjas de aves, porquerizas, mataderos y por supuesto la desinfección de maquinaria y salas de envasado. Para las zonas restringidas o estériles, son ideales las máquinas de agua caliente con sistema eléctrico de aumento de temperatura, ya que no emiten ningún tipo de gases.

  • Sector de la construcción.

    Las hidrolimpiadoras son idóneas para la retirada de restos de hormigón, limpieza de fachadas y maquinaria, así como el desatasco de tuberías mediante boquillas rompedoras. El uso de cepillos rotativos, hidroarenadores y otros accesorios las ha convertido en herramienta imprescindible en el sector.

    Sector-construccion

  • Sector agrario.

    En el sector agrario se utilizan tanto para la aplicación de productos fitosanitarios, como para la tediosa tarea de limpieza de tractores y otra maquinaria pesada, tanto es así, que se han desarrollado varios modelos con toma de fuerza para tractor. Generalmente son equipos de gran caudal y presiones medias aumentando el arrastre de la suciedad.

  • Sector bodeguero.

    Se utilizan estas máquinas con muchísima asiduidad en el sector de las bodegas para la limpieza de barricas, suelos y tanques de almacenamiento. Tanto es así, que se han desarrollado accesorios específicos, como los limpiadores rotativos, accionados tanto de manera hidráulica como eléctrica (24 V). Su cabezal rotante 360º y la disposición de varias boquillas, hacen que el impacto del agua llegue a todos los rincones del envase. Son suceptibles de usarse con agua caliente, lo que multiplica la capacidad de limpieza y la rapidez de la misma.

  • Sector de la aceituna y aceite.

    Es uso muy generalizado en Almazaras y Molinos, donde la eliminación de la suciedad y la grasa las hace herramienta imprescindible, sobre todos los equipos de agua caliente.

  • Sector limpieza y desatascos de alcantarillados.

    Es posiblemente, el sector en el que más se ha difundido su uso. Una gran variedad de boquillas rompedoras o topillos, hacen que estos se introduzcan solos por las tuberías eliminando las incrustaciones en las paredes y rompiendo tapones que impiden el paso del efluente.

    Especialmente indicadas para esta utilidad, son los equipos autónomos con motores de gasolina o gasoil, modelos insonorizados, autoportantes, etc..

    Como complemento ideal, el sacalodos utiliza el sistema vénturi, para que con las misma máquina se puedan aspirar los restos acumulados en fosetas sépticas sin los tan temidos atascos de las bombas convencionales.

    Desatascos